miércoles, 15 de noviembre de 2017

Ummo Disonancia cognitiva Que regresa del pasado.

Ummo Disonancia cognitiva Que regresa del pasado.

Lamentablemente  para los creyentes  el caso Ummo como cientos de los que aparecen cada día  entre contactados  e investigadores nos lleva a pensar en varios puntos que siempre hemos tenido presentes y  nos viene a demostrar que el fenómeno está agonizando. Se ha proyectado una involución del tema. El caso Ummo o affaire Ummo o el caso perfecto vuelve luego de muchos años de haberse creado y  de incluso de confirmarse falso. ¿Qué es lo que hace que los entusiastas del fenómeno retomen un caso ya muerto? Y no solo eso sino que además se retoma como un caso verdadero. Para muchos el hecho de resurgir significa que es un caso significativo. Sin embargo las falacias y errores argumentales del caso así como la propia confesión de Jordan Peña llevo a enterrar el caso desde hace años, aunque  si es un hecho que han existido esfuerzos por revivirlo para sacar provecho del mismo por un lado la venta de libros o las vistas en canales de Youtube.
     
 Pero insisto ¿qué es lo que hace que este proyecto muerto y enterrado vuelva a tener interés?
No vamos a desglosar el caso, iremos al análisis psicosocial de este fenómeno que bien podría reducirse a una disonancia cognitiva donde el público no acepta una negación de su fe y de creencia. Publico que sabiendo y demostrándose que un caso es falso insiste en que en él debe haber algo de real, “porque si el río suena agua lleva”. Se llama disonancia cognitiva cuando digamos un evento nos produce sensaciones encontradas en el caso de los No identificados o propiamente alíens el saber que es un caso perdido da una certeza de la que no queremos saber que no aceptamos  y que por eso tratamos de buscar una salida, para justificar la caída de nuestro caso favorito ya sea el OVNI de las Lomas , el brazalete de Freddy, la autopsia alienígena, las momias extraterrestres, el globiode de Pachacamac y tantos más que no han pasado la prueba de autenticidad pero que muchos siguen dando como evidencias irrefutables.

El fenómeno OVNI se mantiene en el gusto del público como una especie de doctrina moderna donde sus actuales profetas llámese contactados y sus acólitos los promotores de misterio que no investigadores presentan miles de evidencias desde puntitos en el cielo, mensajes reveladores, muñecos  extraños que según son cuerpos de extraterrestres, piezas de naves, supuestos mensajes en campos de trigo  en fin hay tanto para complacer a un público ávido de evidencias.
Cada vez que un caso cae y sus promotores se desenmascaran hablan del daño que hacen o que hicieron con su proceder sin embargo que pasa con los que creyeron sin investigar antes. ¿No son tan culpables entonces también? Se sienten ofendidos porque su creencia se ha visto mancillada pro un engaño a pero como disfrutaron con ella cuando creían que era sincera. Hoy día los que investigamos de verdad hemos desenmascarado tantos casos que lejos de agradecer se nos odia y se nos califica de negacioncitas cuando lo único que hacemos es ir más allá de la creencia e ir a la verificación. Como no complacemos a los entusiastas no merecemos un sitio de veneración o reconocimiento. Pero que no fuera hablar de un mentirosos que afirma tener contacto con seres del espacio porque allí si no saben dónde ponerlo o llevarlo; entrevistas, televisión congresos.

Claro eso no durara para siempre ya la historia se ha encargado de poner en su lugar a muchos que en su momento jugaron con los sentimientos o creencias de los fanáticos.  Pero cual es al defensa del creyente para seguir el mismo insistiendo y justificando seguir a mentirosos y charlatanes. Sus clásicas defensas son siempre las mismas falacias siendo la principal la llamada falacia ad ignorantum que dice: “Seria egoísta o estúpido pensar que somos únicos en el universo”. Se llama falacia ad ignorantum porque se parte de un supuesto y no de una seguridad. Otra muy manejada también y que da para seguir creyendo es “Nadie tiene al verdad absoluta” o también una variante “Nunca sabremos si fue real” y todo esto a pesar de demostrarse  que un caso es falso. Como podemos ver esto es la disonancia cognitiva, que dentro de los sentimientos encontrados del creyente siempre habrá un espacio para seguir creyendo en su  teoría preferida. Justificaciones hay, mientras un caso cae existe la posibilidad de que sea verdadero de acuerdo a sus seguidores, recordemos cuantos casos que han sido desmentidos por sus propios  creadores son defendidos por la opinión publica diciendo que fueron obligados a reconocerlo, que hay algo de verdad en todo eso, que todo comenzó bien pero en algún punto todo desapareció, que lso hombres de negro obligaron a  retractarse al testigo y así por el estilo.  Todo es válido antes que renunciar a una creencia, la propuesta no es dejar el fenómeno OVNI, la invitación es abordarlo desde una perspectiva clara y objetiva haciendo a un lado los verdaderos manipuladores y comerciantes que si dañan el tema.  Y es que a pesar de lo que digan los creyentes la única forma de investigar seguirá siendo ser comprometido con los hechos, porque la verdad es muy subjetiva. Soy César Buenrostro y el Blogl Evidencia X gracias por leernos  y espero verte pronto con investigaciones objetivas sobre los temas de misterio.